El presidente lloró al dar la noticia de la masacre

Lo ocurrido conmocionó a todo el mundo. Veinte niños murieron en el ataque masivo a la escuela elemental de Newtown, en Connecticut, Estados Unidos. Eran las 3 y 15 p.m. cuando el presidente Barack Obama dio a conocer lo sucedido el 14 de diciembre del 2012. Mientras daba su discurso, el mandatario no pudo contener la conmoción que le producía la tragedia y lloró. Al promediar las 9 de la mañana, Adam Peter Lanza, de 20 años de edad, acaba de matar a su madre y se dirige a la escuela donde estudió y donde su madre trabajó como voluntaria. Sale del auto con un rifle y dos armas cortas. Dispara contra las puertas que están cerradas para entrar y mata a tres profesoras que salen a ver lo que ocurre. Inmediatamente, Lanza se dirige a las aulas. Algunas profesoras esconden a los niños en el baño y los armarios. El joven da con los 14 niños del baño y les dispara. Siete niños se salvan en el armario, pero su profesora sucumbe ante los disparos del agresor. Lanza se ha ensañado con algunos pequeños, a uno le disparara 11 veces. No se sabe la causa, pero se cree que el muchacho piensa que su madre ama más a los otros niños que a él. Finalmente decide suicidarse. Cuando la policía llega al lugar, encuentra la identificación falsa del asesino quien está usando los papeles de su hermano mayor, Ryan. Viste un uniforme militar de color negro. De inmediato se comunica lo ocurrido y la noticia llega a la Casa Blanca. Es la segunda masacre del año. Obama dice que lo ocurrido tiene que unir a los Estados Unidos para tomar medidas significativas para evitar más tragedias, independientemente de la política. El total de la masacre es de 28 personas, a los 20 niños se suman las profesoras, la madre y el propio asesino.

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