La equivocación trágica que pudo evitar la masacre de Virgina Tech

La masacre de la universidad de Virginia Tech que costó la vida a 33 personas, comenzó con el asesinato de una pareja de estudiantes. La policía pensó entonces que se trataba de un crimen pasional y evitó tomar mayores precauciones en el campus universitario.

Emily Hilscher había llegado a su habitación a las 7.15 am. Ella se topó con el asesino que la abordó amenazante. Ryan Clark salió en su defensa. Es en ese momento que el joven surcoreano Seung Hui Cho los apuntó con sus armas y luego de haberlos obligado a entrar a su dormitorio, les disparó. El hecho se dio cuenta a la policía que al encontrar los cuerpos, sospechó del novio de Emily y pensó que había resuelto el caso. Sin embargo el estudiante surcoreano de literatura inglesa que perpetró el asesinato estaba preparando su ataque más despiadado. Cerró las puertas con cadenas para evitar la huida de quienes estaban en las aulas y a las 9.40 am del 17 de abril del 2007 comenzó a disparar a todo aquel que se encontraba a su pasó. Un profesor fue su primera víctima en esta segunda incursión. ´Hola ¿cómo estás?´ le dijo al profesor y le disparó en la cabeza, son las palabras que usó Seung para comenzar a disparar en las aulas y pasillos de otro de los edificios del campus.

El asesino había planeado una masacre mayor, regresó a las aulas y disparó contra los que dejó heridos, finalmente decidió apuntar sus dos armas a su cabeza y se quitó la vida. Sorprendentemente no se ha topó directamente con Regina Rohde, la estudiante que también estuvo en Columbine High School, aquel trágico día de la matanza en que también se salvó de morir.

Compartir en Facebook

Compartir en Twitter

Compartir por Mail