Las últimas palabras de Sadam Hussein antes de morir.

El dictador iraquí Sadam Hussein fue ahorcado durante un sábado de madrugada. Parecía no temer a la muerte cuando se acercó a la horca aquel 30 de diciembre del 2006. Vestía con un abrigo negro y llevaba en la mano una copia del Corán. Hay algunas versiones en torno a su muerte. Algunos sotienen que su último y único pedido fue que entregaran su libro sagrado a un hombre que se llamaba Bandar. Según algunos murió en un abrir y cerrar de ojos y fue rápido. Y tras su ejecución, algunos presentes comenzaron a danzar alrededor del cadáver. Sin embargo, otros sostienen que el dictador se enfrentó al verdugo chii, dio vivas a su pueblo, a Palestina y pidió la muerte de Israel y los Estados Unidos. Sadam Hussein despreció al lider chii cuando su verdugo pidió larga vida para él. ´Vete al infierno´, abrían sido sus últimas palabras. Hussein fue llevado a juicio por ordenar la muerte de 140 chiitas. Las fuerzas estadounidenses decretaron 4 días de toque de queda en Tikrit, la ciudad donde nació en previsión de desmanes y protestas. Sin embargo, la orden no sirvió de mucho, las muertes siguieron en las calles iraquíes, 80 personas murieron al día siguiente. Muchos países condenaron la muerte del dictador, pero el presidente George W. Bush dijo que se le siguió un juicio justo. Un juez había dado la orden de muerte en la horca el mes de noviembre y un mes después se ejecutó la orden. 

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