Nueva Orleans termina hundida en el agua

Katrina fue el huracán que puso en evidencia que muchas cosas no marchan bien en los Estados Unidos. Aquel 29 de agosto del 2005 los diques de Nueva Orleans se rompieron y causaron una de las mayores inundaciones de la ciudad. De pronto algunas zonas quedaron bajo 6 metros de agua, los cadáveres flotaban y la gente debió subir al techo de sus viviendas para no morir. Más de mil 800 personas murieron, hubo un millón 100 habitantes desplazados y las pérdidas económicas superaron los 145 mil millones de dólares. El alcalde Ray Nagin fue el primero en molestarse y demandar: ´´Quien demonios sea, presidente o gobernador tiene que poner el trasero en un avión y venir aquí para que junto a mí tratemos de arreglar este problema´´. George W. Bush debió reconocer luego la responsabilidad del gobierno en la falta de celeridad para actuar ante la adversidad. El director de la Agencia Federal para Gestión de Emergencias FEMA, Michael D Brown, fue el primero en dimitir. La falta de ayuda, alimentos y agua, generó los mayores disturbios y saqueos de la ciudad, hecho que dificultó las tareas de rescate y reconstrucción. Katrina no comienza como un huracán, se genera en Bahamas como tormenta tropical y al ascender hacia Florida va ganando en intensidad, cuando gira hacia el Golfo de México es que adquiere más fuerza y llega a ser de categoría 5 con 280 kilómetros por hora, al llegar a las costas de Nueva Orleans baja a 3 e ingresa a tierra generando todo el problema en la ciudad por falta de previsión.  

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