El avión de pasajeros más rápido del mundo que no llegó a su destino

El avión supersónico Concorde se estrelló en la localidad francesa de Gonesse luego de sufrir una explosión e incendio en una de las llantas de la nave durante el despegue. En el accidente ocurrido el 25 de julio del 2000 murieron 109 personas que iban a bordo y 4 personas que estaban en tierra. La mayoría de los fallecidos eran alemanes que desde el aeropuerto Charles De Gaulle se dirigían a Nueva York. Todo fue muy rápido luego de que un neumático del avión explotó cuando el avión corría a despegar a 300 kilómetros por hora, los trozos de la llanta golpearon uno de los tanques de combustible que derramó gasolina y ante las chispas generadas provocaron incendio en un motor. Los responsables del vuelo apagaron el motor y la nave perdió el balance, poco a poco fue perdiendo altura hasta estrellarse con un hotel. Tras el accidente se realizaron los reforzamientos de las llantas y algunas otras mejoras, pero a consecuencia del accidente -ocurrieron luego los atentados a las Torres Gemelas- bajó el número de pasajeros, a todo eso se sumaron los altos costos operativos, por esa razón las compañías Air France y British Airways decidieron retirar el servicio. El último vuelo con pasajeros del Concorde ocurrió el 23 de noviembre del 2003. 

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