La princesa que murió a medianoche lejos de su patria

Era medianoche, pocos vehículos circulaban por las calles. Las motos corrían tras un auto de lujo. La ciudad luz parecía opaca. El chofer acelera y de pronto pierde el control. El Mercedes choca contra uno de las columnas de un puente. De las motos bajan algunos foto-motocliclistas, preparan sus cámaras, toman fotos. La princesa Diana está entre los fierros retorcidos. ¡Oh Dios! es lo que dice, muy pocos las escuchan.

El 31 de agosto de 1997, la princesa de Gales, Diana Spencer, muere en un accidente automovilístico y produce una conmoción en el mundo. La tragedia ocurrió debajo del Puente del Alma, en París, al promediar las 00.23 minutos. Diana estaba acompañada del millonario Dodi Al Fayed, quien murió también luego de la colisión. El piloto Henri Paul aceleró el vehículo hasta alcanzar los 190 kilómetros por hora tratando de burlar a los paparazis que perseguían a la pareja y estrelló el automóvil contra una de las columnas del túnel. Las investigaciones dieron cuenta que el conductor había consumido alcohol e ingerido antidepresivos, se dejó entonces de lado la versión que hablaba de una conspiración para asesinar a la pareja. En el accidente murió también un guardaespaldas de Al Fayed. Diana Spencer no pudo resistir las heridas que le produjo el impacto del auto y murió tras ser operada, se descubrió luego que su arteria coronaria había estallado y se había producido una hemorragia interna incontrolable. El ministro del interior francés, comunicó lo ocurrido a la prensa y dio el pésame a la familia real británica. El funeral se transmitió en vivo desde Londres y batió los récords de sintonía en el mundo.

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