Escobar el narcotraficante que buscó celebrar su cumpleaños en familia

Desde su escondite el narcotraficante colombiano Pablo Escobar insistía en llamar por teléfono a su familia, sin saber que eso permitiría su captura. No sabía que todas sus llamadas estaban siendo escuchadas y monitoreadas por la policía. El primer día de diciembre, Escobar había cumplido 44 años y quería celebrarlo con su esposa y sus hijos. Estaba cerca de su casa, pero no podía llegar hasta allí, la policía también tenía todos los accesos vigilados. Sino podía llegar, por lo menos deseaba escuchar las voces de sus hijos. La policía lo tenía rastreado, lo podía escuchar, solo faltaba saber desde donde llamaba. El narcotraficante insistía con la comunicación. Fue la última llamada la que permitió su ubicación y posterior muerte.

El 2 de diciembre de 1993 la policía cierra el cerco contra el narcotraficante colombiano Pablo Escobar y lo abate en el tejado de una casa por donde trató de huir descalzo en la ciudad de Medellín. De acuerdo a la autopsia tres balas acabaron con la vida del capo de la droga en Colombia. Una bala le impactó en la pierna, otra en el hombro y la última en la oreja derecha que lo liquidó. El máximo cabecilla del llamado cartel de Medellín acababa de cumplir 44 años el día anterior. Se terminó así con una leyenda negra en el país sudamericano. El gobierno celebró el hecho como un triunfo político. Escobar fue responsable de miles de muertes, incluso ordenó el estallido de un avión donde murieron 110 personas. Con su negocio ilícito amasó una fortuna que se calcula superó los 15 mil millones de dólares y puso en entredicho la moral de toda su nación.

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