En su escolta personal estaban escondidos los asesinos

Indira Gandhi fue asesinada por dos miembros de su escolta personal que le dispararon 31 balazos en el cuerpo. Los asesinos pertenecían a la minoría sij y según uno de ellos, aquel 31 de octubre de 1984, ´habían hecho lo que tenían que hacer´. Indira había organizado una maniobra militar para detener a los nacionalistas más fanáticos en su propio templo, pero la acción militar no pudo frenar la reacción que dejó cientos de muertos y generó un descontento entre los sij que juraron vengar lo ocurrido. Esperaron hasta aquel miércoles para perpetrar su venganza.

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