10 mil cubanos invadieron la embajada peruana en La Habana

No es que quisiera salir de la isla, pero el propio Fidel Castro se acercó a la embajada del Perú en La Habana. Sorprendió que los cubanos que lo vieron se negaran a exigirle en su cara, la libertad por la que estaban peleando. El 4 de abril de 1980 se produjo la crisis en la embajada peruana en La Habana. 10 mil 803 cubanos ingresaron a la sede diplomática de Perú en la isla y solicitaron asilo. El número de personas rebasó la capacidad del lugar. Según el encargado de negocios de Perú, Ernesto Pinto-Bazurco Rittler, había 5 cubanos por metro cuadrado. Todo comenzó cuando el conductor de un ómnibus estrelló el vehículo contra la reja de la embajada. Se produjo un intercambio de disparos y una bala de rebote mató a uno de los policías que custodia el lugar. Fidel Castro ordenó luego retirar la custodia policial y anunció por radio que la embajada estaba abierta, de inmediato comenzaron a llegar los cubanos. Castro llegó también a la sede diplomática, reclamó que se entregara a 3 personas y que no se llamara asilados a quienes solicitaban salir de la isla. La presión internacional evitó cualquier represalia del régimen cubano. Alrededor de 750 cubanos llegaron a Lima, muchos se asilaron en Costa Rica, Canadá, Bélgica, Suecia y Venezuela. Fidel estaba encolerizado, después anunció que el Puerto de Mariel estaba abierto y quienes deseaban podían dejar el país, 125 mil cubanos le tomaron la palabra y dejaron la isla.

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