Estuvo a punto de ser destituido, pero el presidente prefirió dimitir

El trabajo periodístico logró sus frutos tras una investigación de espionaje que llegó a involucrar al propio presidente de los Estados Unidos. El 8 de agosto de 1974 el mandatario Richard Nixon presentó su renuncia al cargo. Todos los implicados en el caso indicaron que el gobernante estaba al tanto de lo que ocurrió en el complejo Watergate donde el partido demócrata tenía su sede principal. En el lugar se detuvo a 5 personas que habían ingresado ilegalmente con el objetivo de realizar espionaje en favor de la reelección de Nixon. Acorralado por las evidencias, Nixon dejó el cargo y lo sucedió el vicepresidente Gerard Ford, quien lo eximió inmediatamente de cualquier delito.

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