De cocinero de su ejército a carnicero de su propio pueblo

La leyenda suele atribuirle un dicho ´´la carne humana es más suave y más salada´´. El entonces comandante Idi Amin Dada toma el poder en Uganda, África, el 25 de enero de 1975. Lo hace antes de ser acusado por el mal uso de los fondos del ejército de su país. Al dar el golpe de estado, Idi Amin se nombra a sí mismo presidente de manera vitalicia. Instauró entonces un régimen corrupto que se caracterizó además por la violación de los Derechos Humanos. Se calcula que entre 100 mil a 500 mil personas fueron víctimas de la insania del militar africano. Terminó huyendo de su país, primero a Libia y luego a Arabia Saudita donde murió. Idi Amin Dada había llegado al ejército para desempeñarse como cocinero, por su gran condición física y su practica del boxeo -fue campeón nacional durante 10 años- fue escalando posiciones y ganando simpatías. Llegó a ser comandante de las Fuerzas Armadas de Uganda y cuando el presidente de su país fue a una reunión internacional en Singapur, Idi Amin Dada dio el golpe. Su gobierno fue brutal, Idi Amin Dada gustaba castrar a sus opositores y televisaba sus ejecuciones. Las víctimas eran vestidas de blanco para que pudiera verse mejor la sangre cuando se les ejecutaba. Huyó de su país sin recibir castigo por sus actos despiadados. Tras su huida, se encontraron refrigeradoras con restos humanos y se le acusó de canibalismo. Murió en el exilio, en Arabia Saudita, rodeado de sus mujeres, sus 30 hijos y una corte de sirvientes.

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